Protesta en el Congreso: Agrupación Bicentenario denuncia represión mientras se debate la reforma laboral

En una jornada marcada por la tensión y la confrontación, sindicatos, organizaciones sociales y agrupaciones de trabajadores, entre ellas la Agrupación Bicentenario de Garín, se movilizaron este miércoles hacia el Congreso de la Nación en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. La voz de los manifestantes fue clara en las redes: “a fuerza de gases y balas de goma quieren imponer la reforma laboral… los dirigentes no están a la cabeza y la CGT es parte de esta entrega”, señalaron desde la agrupación, expresando el malestar con los líderes sindicales y la conducción de la CGT.
La marcha se desarrolló en el marco de una sesión especial en el Senado donde los legisladores debatían la controvertida iniciativa que modifica profundamente la legislación laboral vigente desde 1974. El oficialismo consiguió quórum para comenzar la discusión parlamentaria de la reforma, y se estima que el texto, con algunas concesiones y modificaciones, podría obtener media sanción antes de pasar a Diputados.
Un proyecto polémico y divisivo
El proyecto de reforma laboral que impulsa el presidente Javier Milei propone cambios estructurales en temas clave como indemnizaciones por despido, jornada laboral, negociación colectiva y derechos sindicales. Entre los puntos más cuestionados se encuentran la ampliación de la jornada de trabajo mediante un sistema de “banco de horas”, la eliminación de la indemnización tradicional al despedir, la posibilidad de pagos en moneda extranjera o en especie, y ciertas limitaciones al derecho de huelga en sectores esenciales. Sus defensores aseguran que estas modificaciones “modernizarán” el mercado laboral, atraerán inversiones y formalizarán empleos en un país con altos niveles de informalidad.
Los sindicatos, especialmente la Confederación General del Trabajo (CGT), califican la reforma como regresiva y una amenaza a los derechos laborales conquistados. La central obrera había convocado a la movilización para coincidir con el debate en el Senado y presionar a legisladores para que modifiquen o rechacen la iniciativa. En su convocatoria, además de la CGT participaron otras organizaciones gremiales y sociales, entre ellas agrupaciones provenientes de diversas localidades del conurbano bonaerense, como Garín.
Entre gases y balas de goma
Lo que en un principio fue una protesta de rechazo al proyecto se tornó en un escenario de fuerte represión y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Grupos de manifestantes denunciaron el uso de gases lacrimógenos y pelotas de goma por parte de la Policía para disuadir y replegar a los concentrados. En distintos puntos de la Plaza de los Dos Congresos y alrededores se produjeron corridas, interceptaciones y choques que terminaron con varias personas heridas y detenidas.
La Agrupación Bicentenario, presente desde temprano en la movilización, cuestionó en sus publicaciones que “los dirigentes no están a la cabeza”, en clara crítica hacia las cúpulas sindicales que, según ellos, no lideran de forma contundente la lucha y que, de hecho, integran sectores de negociación con el Ejecutivo. Esta postura refleja una fractura cada vez más visible entre bases movilizadas y algunos referentes de las conducciones gremiales.
Una jornada con repercusiones nacionales
La movilización en Buenos Aires tuvo eco en otras provincias donde también se reportaron protestas contra la reforma laboral, desde Tucumán hasta Corrientes, marcando la intensidad del rechazo en distintos sectores sociales y laborales del país.








