Despiden a siete trabajadores de Emergencias y crece el conflicto en la salud pública de Escobar

CICOP denunció cesantías “sin justificación” en un área clave del sistema sanitario, en medio de reclamos por salarios, falta de insumos y deterioro edilicio. Advierten que la medida impacta directamente en la atención a la comunidad.
El reclamo difundido por CICOP Escobar expone con dureza el malestar creciente dentro del sistema de salud pública bonaerense, pero pone un foco particularmente sensible en un punto que genera fuerte preocupación: los despidos recientes dentro del área de Emergencias.
Según manifestaron desde el gremio, siete trabajadores fueron desvinculados “sin justificación” en un contexto que describen como crítico, atravesado por el deterioro de las condiciones edilicias, la falta de insumos básicos y lineamientos que califican como “insostenibles”. La denuncia no es menor si se tiene en cuenta que se trata de un sector clave del sistema sanitario, donde la demanda es constante y la capacidad de respuesta puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
En el texto difundido, los profesionales de la salud advierten que estas decisiones se dan en un escenario de “abandono” que afecta tanto a los trabajadores como a los pacientes. Mencionan problemas estructurales, como ascensores fuera de servicio y deficiencias en programas sanitarios, y señalan que la distancia entre el discurso oficial y la realidad cotidiana constituye “violencia institucional”.
El conflicto, además, se inscribe en un contexto más amplio de reclamos salariales y paritarios. Desde CICOP cuestionan la falta de reconocimiento económico y denuncian que el rol esencial que se les atribuyó durante la pandemia no se tradujo luego en mejoras concretas. “El reconocimiento real se traduce en recursos y respeto por nuestra labor profesional”, remarcan.

Flyer difundido por el gremio. En la imagen se ve una familia subiendo el cochecito por la escalera porque no funciona el ascensor.
Pero el eje que tensiona aún más la situación es la decisión de avanzar con despidos en un área tan sensible como Emergencias. Para los trabajadores, esto no solo impacta en sus fuentes laborales, sino que también compromete la calidad de atención que recibe la comunidad. En ese sentido, subrayan que continúan sosteniendo la asistencia diaria “con alma, corazón y vida”, a pesar de la falta de apoyo institucional.
El comunicado cierra con un reclamo claro: condiciones de trabajo dignas, salarios acordes y el fin de medidas que, aseguran, debilitan un sistema de salud que ya opera al límite. Mientras tanto, el conflicto suma un nuevo capítulo que promete escalar si no aparecen respuestas concretas por parte de las autoridades provinciales.










