Castagnaro cuestionó la gestión de Sujarchuk: “Es cara y no soluciona los problemas de fondo”

Mariano Castagnaro lanzó fuertes cuestionamientos contra la gestión del intendente Ariel Sujarchuk, a la que calificó como “cara y muy ineficiente en resultados”. En un análisis sobre los 11 años de gobierno, el dirigente puso el foco en la presión tributaria municipal y en las carencias que, según planteó, todavía afectan a distintos barrios del partido de Escobar.
“Escobar tiene un déficit enorme de agua potable, gas y cloacas. En los barrios alejados, el asfalto y las veredas brillan por su ausencia”, expresó Castagnaro, quien consideró que el balance de la actual administración deja más interrogantes que soluciones.
Uno de los principales ejes de su crítica estuvo dirigido al esquema de recaudación municipal. Según sostuvo, el Municipio encontró distintas vías para incrementar sus ingresos, a través de tasas y cargos que aparecen en facturas de servicios, tickets de supermercados, estaciones de servicio y transacciones bancarias, además de los tributos vinculados a comercios e industrias.
“Es una aspiradora que sabe recaudar: multas y más multas, tasas en la factura de Edenor, gas, AySA —los pocos que tienen—, en el ticket del supermercado, en la nafta y en las transacciones bancarias”, afirmó. Y cuestionó que esos cobros no siempre tengan una contraprestación clara para los vecinos.
Castagnaro también apuntó contra las prioridades del gasto público local. En ese sentido, cuestionó los recursos destinados a recitales, funciones de cine para perros, campañas gráficas y lo que definió como una estructura de funcionarios “absurdamente gigante”.
“En una época donde todos nos estamos ajustando para equilibrar el gasto estatal, generar empleo genuino y sacar adelante al país, en Escobar dilapidan el esfuerzo del conjunto”, manifestó.
En materia de infraestructura, el dirigente presentó cifras que reflejan, según su evaluación, la magnitud de las necesidades pendientes: aseguró que el 85% del distrito no cuenta con cloacas, el 75% carece de agua potable y casi el 90% no tiene veredas. También cuestionó el estado de las calles, la cantidad de pozos y las condiciones edilicias de establecimientos educativos.
Finalmente, Castagnaro planteó que, luego de más de una década de gestión, llegó el momento de que los vecinos evalúen el rumbo del Municipio.
“Después de 12 años, es hora de pasar la factura nosotros, los vecinos, y votar por quienes se preocupen por mejorar en serio, sin relato”, concluyó.









