Nuevo aumento del transporte: viajar vuelve a encarecerse desde este lunes

Desde hoy, viajar en transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es nuevamente más caro. El incremento impacta principalmente en los colectivos del conurbano bonaerense, aunque forma parte de un esquema de actualizaciones mensuales que también alcanza a subtes y peajes.
La medida se inscribe en un sistema de ajuste automático de tarifas vinculado a la inflación, que en mayo vuelve a trasladarse al bolsillo de millones de usuarios.
Subas diferenciadas entre Ciudad y Provincia
Mientras en la Ciudad de Buenos Aires el aumento ya rige desde el 1° de mayo con una suba promedio del 5,4%, en la provincia comenzó a aplicarse este lunes con un incremento más fuerte, del orden del 11,16% en las líneas provinciales y municipales del conurbano.
Esta diferencia genera un impacto mayor en los usuarios bonaerenses, especialmente en quienes realizan trayectos largos todos los días.
Cuánto cuesta viajar desde hoy
Con los nuevos valores, el boleto mínimo en la provincia (de 0 a 3 km) se ubica cerca de los $968, mientras que los tramos más extensos superan los $1.700 en viajes largos con SUBE registrada.
En recorridos intermedios, por ejemplo:
De 3 a 6 km: alrededor de $1.160
De 6 a 12 km: cerca de $1.298
Más de 27 km: hasta $1.800
En contraste, en la Ciudad de Buenos Aires el boleto mínimo se ubica en torno a los $753, con aumentos escalonados según la distancia.
El impacto en el bolsillo
El nuevo ajuste se da en un contexto de actualización mensual basada en el índice de inflación más un adicional del 2%, lo que consolida una dinámica de subas periódicas a lo largo de todo el año.
Para los usuarios frecuentes, el golpe es directo: el saldo negativo de la tarjeta SUBE ya no alcanza para más de un viaje mínimo, y en algunos casos ni siquiera cubre el costo completo del pasaje.
Más aumentos en cadena
El transporte no es el único rubro afectado. Mayo llega con incrementos en distintos servicios —como tarifas, prepagas y alquileres— que, combinados, presionan sobre el poder adquisitivo.
En este escenario, el costo de movilidad vuelve a convertirse en un factor central en la economía cotidiana, especialmente para trabajadores y estudiantes que dependen del transporte público a diario.









